El barrio de Las Torres, en Las Palmas de Gran Canaria, rememora su pasado agrícola y su evolución hasta convertirse en el vecindario que es hoy. Lo que antes eran caminos de tierra se transformaron en calles con piche en los años setenta, un cambio que marcó el inicio de una nueva etapa para sus habitantes.
Pedro Alberto Hernández Barreto, conocido como Tito el chapista, es uno de los vecinos que mejor atesora la memoria colectiva del barrio. Según relata, Las Torres nació del esfuerzo de sus propios vecinos, quienes construyeron sus hogares, calles, alcantarillas y bordillos con gran dedicación. Originalmente, el barrio se dividía en Las Torres Altas y Las Torres Bajas, cada una con su propia asociación vecinal.
Un pasado agrícola y un nombre ligado a las comunicaciones
El barrio de Las Torres, en sus orígenes, era un espacio dedicado a la agricultura, con fincas que se extendían hasta zonas como Tamaraceite. Con el tiempo, la expansión urbana fue transformando el paisaje, pero el recuerdo de las huertas aún perdura en la memoria de los vecinos. “Cuando se empezó a poblar no había carreteras, ni servicios, ni nada”, explica Tito el chapista.
Pero la historia de Las Torres también está ligada a las antenas que le dieron nombre. Estas infraestructuras, según recuerda Tito, fueron cruciales para la navegación y jugaron un papel importante a nivel mundial, incluso en la narración del primer alunizaje del hombre en la Luna. La estación de Maspalomas, en comunicación con estas torres, era un punto clave para la NASA.
Personajes emblemáticos y calles con nombres de plantas
El callejero de Las Torres está poblado de nombres de plantas como Azahar, Madreselva, Laurel o Aulaga. Sin embargo, Tito el chapista lamenta que estos nombres no tengan conexión con la realidad del barrio ni con sus personajes más destacados.
Entre estos personajes, destaca Juanito el alemán, un vecino que exportaba verduras y que siempre estaba dispuesto a ayudar a quienes necesitaban asistencia médica. “Ese señor era el único que tenía un coche aquí en Las Torres. Cualquier persona que tenía algún problema médico, el coche de Juanito el alemán estaba ahí dispuesto”, rememora Tito.
Otro vecino influyente fue Pepe Angulo, presidente de la asociación vecinal y trabajador de Transradio, donde narraba la historia del barrio. Tito lo describe como “una persona muy buena, muy dialogante”.
El barrio de Las Torres es, en definitiva, un ejemplo de comunidad construida con esfuerzo y dedicación por sus vecinos, quienes llegaron desde diferentes puntos de la Isla y del Archipiélago para hacer de este lugar su hogar.
