Con unas condiciones del clima muy agradecidas, este domingo dejó una cuarta Travesía a Nado del río Lérez disfrutable para el público y amena, aunque batallada, para los deportistas.
El entorno de la playa fluvial, cubierto por nubes ligeras e inundado del olor a algas, se llenó de nadadores de diferentes partes de la península y de sus familias y amigos. Se acercaron también como espectadores aficionados a la disciplina, y los corredores mañaneros, junto con padres e hijos en paseo dominical, se detuvieron a ambos lados del río para presenciar la impresionante competición.
