LaLiga ha decidido aplazar el partido que debía enfrentar al Celta de Vigo y al Osasuna en el estadio de Balaídos. La medida se ha tomado debido al mal estado del césped del recinto vigués.
El problema, originado por la aparición de un hongo, se ha visto agravado por las altas temperaturas registradas en las últimas semanas. El club vigués notificó la situación a LaLiga a principios de esta semana, tras lo cual inspectores de la competición evaluaron el estado del terreno de juego.
El encuentro estaba programado para el próximo 16 de agosto a las 21.30 horas. LaLiga comunicó que se buscará una nueva fecha para la disputa del partido.
