El sector ganadero de La Rioja está modificando sus rutinas ante la intensa ola de calor que azota la región. Pastores de localidades como Galilea, San Asensio y Ausejo han comenzado a trabajar al amanecer y a ajustar sus jornadas en función de la resistencia de sus animales al calor.

Miguel Ángel, ganadero de Galilea, explica que ya no se guía por el reloj, sino por el comportamiento de sus ovejas: “Me levanto a las cinco para sacar a las ovejas hasta que ya no pueden con el calor”. Cuando el rebaño busca sombra por su cuenta, es señal de que la jornada ha llegado a su fin. Esta adaptación implica jornadas partidas, con trabajo por la mañana y por la tarde, evitando las horas centrales del día.

Impacto del calor en la producción ganadera

La Rioja ha registrado temperaturas de 36 y 37 grados, superando en nueve grados los valores históricos de la región. Este aumento térmico está afectando a la producción de leche, con caídas del 6,5% en el caso de la leche de oveja y del 10,8% en la de cabra en comparación con el año pasado. El estrés térmico en vacas lecheras se manifiesta a partir de los 25 grados.

El calor no solo altera los horarios, sino que también reduce la capacidad productiva de los animales. Además, España está experimentando una pérdida de 520 ovejas al día, y 82 cabras, destinadas al pastoreo, con una disminución de cerca de dos millones de ovejas y 300.000 cabras en la última década.

Crisis del cereal y la trashumancia

La ola de calor de junio ha provocado pérdidas de 2.000 millones de euros en el sector agrícola europeo, de los cuales 276 millones de euros corresponden a España, con una pérdida de 1,4 millones de toneladas de cereal. La cosecha nacional de cereales de 2024 se sitúa en torno a las 18,5 millones de toneladas, muy por debajo de la media de los últimos cinco años, con caídas del 35% en Castilla y León, del 49% en la región de Madrid y del 24% en Andalucía. Un agricultor de Zamora estima haber perdido 2.500 kilos por hectárea, equivalentes a unos 40.000 euros, en su explotación de trigo.

La trashumancia, la práctica tradicional de pastoreo itinerante, se encuentra en declive. El Libro Blanco de la Trashumancia contabilizó 8.393 ganaderos trashumantes en 2010-2011, una cifra que ha disminuido hasta poco más de 180 explotaciones que recorren a pie las vías pecuarias españolas.