Bilbao ha decidido dar un paso atrás en la era del pago digital para su fiesta más importante. Durante Aste Nagusia, las txosnas (casetas) del recinto ferial del Arenal solo aceptarán billetes y monedas como forma de pago, prohibiendo el uso de Bizum, tarjetas o cualquier otra aplicación bancaria.

La medida, impulsada por Bilboko Konpartsak, la federación que agrupa a las 27 comparsas que montan las txosnas, responde a varios factores. Según el portavoz Iker Martín, las comisiones bancarias restan beneficios a este movimiento popular y voluntario, la cobertura móvil puede fallar en horas punta y la organización ya ha apostado por la sostenibilidad sustituyendo los vasos de plástico por reutilizables.

Nueva fiscalidad y el retorno al efectivo

El año 2026 ha sido clave en esta decisión, ya que entra en juego Batuz, el sistema de control de facturación que exige TicketBAI a cualquier entidad que facture más de 50.000 euros en nueve días. Esta norma foral convierte a las casetas bilbainas en las únicas de Bizkaia obligadas a este control fiscal, pese a ser asociaciones sin ánimo de lucro. La organización permite el uso de TPV para emitir el ticket en papel, pero el pago seguirá siendo en efectivo.

Aste Nagusia, que se celebra del 22 al 30 de agosto, cuenta con una larga tradición de 46 ediciones. En 2025 atrajo a 1,5 millones de personas a más de 500 actividades gratuitas, aunque se quedó por debajo de los 1,6 millones de 2024 y del récord de 1,8 millones de 2022. Los fuegos artificiales congregaron a 900.000 espectadores, el Txikigune infantil a 90.000 y los conciertos gratuitos a 200.000 personas. La policía realizó 165 detenciones durante la pasada edición.

El programa de este año incluye manifiestos, mediometrajes, eventos deportivos, sesiones de DJ con Óscar Martínez y conciertos de artistas como Bebe, M-Clan o Leire, además de música clásica con la violinista Tatiana Samouil.