Anthropic, la empresa desarrolladora del modelo de inteligencia artificial Claude, comenzará a indicar los textos generados por sus modelos con una marca invisible a partir del 2 de agosto en la Unión Europea. La compañía aplicará este sistema a nivel global en Claude, su API, Claude Code y Claude CoWork.
La marca no será visible ni desaparecerá al copiar el texto en otro lugar, pero Anthropic advierte que su presencia no garantiza que el texto haya sido íntegramente creado por la IA, sino que ha sido procesado por sus modelos. Un texto escrito por una persona también puede ser marcado si es posteriormente editado o resumido por Claude.
Según la compañía, la marca podría desaparecer si el texto es muy editado, parafraseado, traducido, mezclado con otros textos o si es demasiado corto. Además, no ha publicado el mecanismo técnico que permite detectar esta marca.
Limitaciones de la marca invisible
Anthropic subraya que la marca no altera el significado, la calidad ni la legibilidad de los textos generados. Sin embargo, reconoce que la ausencia de la marca no demuestra que un texto sea de autoría humana. El investigador Ian Miers considera que “la idea del texto puramente humano es una reliquia”, señalando la creciente dificultad de distinguir entre contenido creado por personas y por máquinas.
La empresa espera que esta tecnología sea útil para identificar textos generados masivamente sin editar, aunque no permite determinar en qué medida un texto ha sido escrito por una máquina y en qué medida por una persona. Este sistema recuerda a los identificadores invisibles que Microsoft incorporó en sus documentos de Office en 1997, pero que posteriormente eliminó tras las críticas sobre la privacidad.
Anthropic asegura que la marca no identifica a los usuarios y no incluye información como el nombre, la cuenta, el prompt, la ubicación o la fecha de creación del texto.
