Microsoft ha confirmado que no implementará una interfaz de diseño similar a 'Liquid Glass' en su sistema operativo Windows 11, a pesar de las peticiones de muchos usuarios. La compañía, que ya experimentó con efectos visuales parecidos en Windows Vista con 'Aero Glass' en 2007, ha justificado su decisión argumentando que un cambio de este tipo requiere un análisis exhaustivo.
La noticia surge tras las preguntas de usuarios sobre la posibilidad de añadir un control nativo de transparencia en Windows 11, similar al que ofrece iOS 26 de Apple. March Rogers, director de diseño en Microsoft, explicó que es necesario valorar el impacto de un cambio visual de estas características en la usabilidad y la accesibilidad del sistema operativo.
Análisis de usabilidad y accesibilidad
Rogers señaló que Windows 11 no permite aumentar la transparencia por encima de los valores predeterminados, ya que esto podría afectar a la legibilidad del contenido en pantalla. La compañía prefiere priorizar la claridad y la facilidad de uso antes que adoptar una estética puramente visual.
En respuesta a un usuario que le mostró una captura de pantalla de su escritorio personalizado con la herramienta de terceros Windhawk, Rogers reconoció que Microsoft observa las soluciones que ofrece su comunidad de desarrolladores antes de decidir si vale la pena construir una funcionalidad similar de forma nativa.
Un cambio más allá de la estética
Marcus Ash, jefe de Diseño e Investigación para Windows y Dispositivos, admitió que Microsoft no ha modernizado Windows 11 al ritmo que los usuarios esperan. Sin embargo, Ash puntualizó que modernizar las interfaces no se limita a rediseñar la pantalla, sino que implica construir las herramientas y frameworks necesarios para mantener las capacidades, el rendimiento y las funciones existentes.
Microsoft abandonó la interfaz 'Aero Glass' con el lanzamiento de Windows 8, apostando por un diseño más plano que evolucionó posteriormente hacia 'Acrylic' y 'Mica'. A pesar del interés de los usuarios por recuperar esta estética, la compañía parece reacia a implementar cambios visuales que puedan comprometer la estabilidad y la funcionalidad del sistema operativo.
