El océano global ha alcanzado la temperatura superficial más alta jamás registrada en el mes de julio, alcanzando los 20,96 °C. Esta cifra, confirmada por el Centro Copernicus para la Vigilancia del Clima (C3S), supera el anterior récord de 20,89 °C que se había registrado en julio de 2023.
La medición se refiere a la temperatura de la capa superficial del agua, es decir, los primeros 10 metros de profundidad, en las regiones extrapolares, comprendidas entre los paralelos 60º Norte y 60º Sur. El C3S utiliza la herramienta ERA5, que integra datos históricos y observaciones en tiempo real, y el producto OSTIA, que cruza datos de satélites y mediciones de barcos y boyas, para realizar estas mediciones.
Récords en el Mediterráneo
Si la temperatura global del océano es preocupante, el Mar Mediterráneo ha experimentado un calentamiento aún más extremo. Según datos de Mercator Ocean, la temperatura media en esta zona alcanzó los 27,07 ± 0,27 °C en julio, estableciendo un nuevo récord regional absoluto.
Este aumento de la temperatura en el Mediterráneo ha provocado una extensión excepcional de las olas de calor marinas, fenómenos que alteran los ecosistemas locales, amenazan la biodiversidad y modifican los patrones de humedad y precipitaciones en la costa.
Factores que contribuyen al calentamiento
Los científicos señalan que el calentamiento global, impulsado por las emisiones de gases de efecto invernadero, es el principal responsable de este aumento de las temperaturas oceánicas. A este factor se suma el desarrollo de condiciones de El Niño en el Pacífico tropical, con una probabilidad del 80% en verano y del 90% en otoño, lo que podría agravar aún más la situación.
El científico del clima Kai Kornhuber señala: “Hacemos cálculos sobre cultivos para que la gente reacciones y nuestras predicciones terminen siendo erróneas”. Por su parte, el experto en cambio climático Raffaele Bernadello afirma: “La necesidad de capturar activamente CO₂ es cada vez más evidente”.
El registro continuo de datos satelitales y físicos, que se remonta a 1979, permite generar mapas completos de la temperatura del agua cada día utilizando técnicas de interpolación matemática.
