Nueve de los diez mejores modelos de vídeo con inteligencia artificial (IA) son de origen chino, según la evaluación de la firma especializada Artificial Analysis. Este dominio en la generación de vídeo por IA contrasta con el liderazgo de empresas estadounidenses en modelos de texto como GPT-5.6.

Entre las empresas chinas que destacan en este campo se encuentran Minimax, con su modelo H3, ByteDance (Seedance 2.0), Alibaba (Habby Horse), Kuaishou (Kling) y Skyworks (Skyreels V4). Solo el modelo Gemini Omni Flash de Google logra superar a las propuestas chinas en la clasificación de Artificial Analysis.

Dominio chino en la IA de vídeo

La irrupción de estos modelos avanzados coincide con un aparente estancamiento de las empresas estadounidenses en este ámbito. OpenAI, por ejemplo, dejó de lado su modelo Sora en marzo de 2026, mientras que Google y Runway intentan competir en un mercado donde las compañías chinas han tomado una posición dominante.

Estos modelos de vídeo no solo deben generar imágenes atractivas, sino también simular de forma coherente el comportamiento de los objetos y su interacción con el entorno. Aunque los modelos actuales aún cometen errores en la predicción de dinámicas físicas, están mejorando progresivamente su capacidad para replicar el mundo real.

'World models': el futuro de la IA

La capacidad de predecir y representar lo que sucederá a continuación es clave. Runway, por ejemplo, conecta sus modelos de vídeo con sistemas de robótica y simulación física. Su modelo GWM-1 utiliza la generación de vídeo para predecir las trayectorias de un robot físico.

Esta línea de desarrollo, conocida como “world models”, ha atraído la atención de expertos como Yann LeCun y Fei-Fei Li, quienes han creado startups para impulsar esta tecnología, considerándola un camino prometedor hacia la Inteligencia Artificial General (AGI).

Implicaciones para la robótica y la automatización

Más allá del entretenimiento, la IA de vídeo tiene un gran potencial en la industria. Un modelo capaz de anticipar el comportamiento de un objeto es crucial para el entrenamiento de robots humanoides, vehículos autónomos y sistemas automatizados. China, que ya cuenta con una prometedora industria de vehículos eléctricos, drones y robots, busca ahora dotar a sus máquinas de la “inteligencia” necesaria para interactuar con el mundo real.

Sin embargo, las empresas chinas podrían enfrentarse a problemas relacionados con los derechos de autor y la procedencia de los datos utilizados para entrenar estos modelos. A pesar de ello, la carrera por el desarrollo de la IA de vídeo se presenta como un factor clave en la futura hegemonía tecnológica.