A medida que avanza el verano, la sensación de calor se intensifica en España. Más allá de la temperatura que marca el termómetro, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) considera que lo relevante es la sensación térmica, un índice que combina diversos factores para medir cómo percibimos realmente el calor.

La temperatura es una magnitud física que mide la energía interna de un sistema, y se expresa en grados Celsius o Kelvins. Sin embargo, los seres vivos no experimentamos el calor de la misma manera que un termómetro. Nuestro cuerpo evalúa las condiciones del entorno y sus consecuencias para la supervivencia.

¿Qué es la sensación térmica?

La sensación térmica es la reacción del cuerpo humano ante las condiciones ambientales, incluyendo la temperatura, la humedad, la diferencia de temperatura temporal y el calor metabólico que generamos. No existe una única forma de medirla, sino diferentes índices que combinan parámetros específicos.

La AEMET utiliza una fórmula que incluye la temperatura del aire y la humedad relativa para calcular la sensación térmica. Para temperaturas superiores a 26ºC y humedades por encima del 40%, este índice ayuda a valorar la dificultad del organismo para regular su temperatura corporal a través de la evaporación del sudor.

Diferentes modelos para medir el calor

Además del índice de la AEMET, existen otros modelos para evaluar la sensación térmica. El modelo de confort térmico desarrollado por Povl Ole Fanger utiliza datos empíricos y la opinión de los sujetos, mientras que Angela Simone y Jakub Kolarik, de la Universidad de Dinamarca, consideran la cantidad de energía producida por el cuerpo humano.

Estos modelos dividen los factores que influyen en la sensación térmica en externos (temperatura, humedad, viento) e internos (índice metabólico, ropa, aclimatación). Investigadores como Håkan Nilsson e Ingvar Holmér, del National Institute for Working Life de Suecia, incluso utilizan maniquíes para obtener valores objetivos.

En definitiva, el calor es un factor importante en el rendimiento y bienestar de las personas, y la medición de la sensación térmica busca ofrecer una evaluación más realista y práctica que la simple temperatura del aire.